lunes, 14 de junio de 2010

Mi primera carrera de montaña

Cross alpino del Telégrafo

Como ya comente en alguna entrada anterior, el Cross del Telégrafo 2010 entraba dentro de mis planes como preparación de la Madrid-Segovia.

Pues bien, aquí estoy delante del teclado para contar mi experiencia en esto de las carreras de montaña. Antes de nada comentar que el pasado domingo pude realizar el entrenamiento organizado por los Tierra Trágame que trascurría por el recorrido del Cross, y que me vino muy bien para conocer el recorrido y saber a lo que realmente me enfrentaba.

Domingo 7:00 horas, suena el despertador y sigo el ritual habitual en este tipo de días, desayuno, vaciado, ropa y revisión de la mochila y al coche dirección polideportivo de Cercedilla. Una vez allí me dirijo a los alrededores de la plaza de toros para dejar por allí el coche. Parece que vamos a tener suerte con la climatología, nubes y claros, de hecho más claros que nubes y muy buena temperatura para correr. Me acerco al polideportivo y enseguida nos piden que pasemos por el control de dorsales y eso hago, al redil. Empieza a llenarse de gente y en pocos minutos nos dan la salida.

Los primeros metros los hago con Jose, un vecino de Fernan que conocí el día del entreno. Enseguida llegamos al primer riachuelo, se produce un pequeño embotellamiento provocado por aquellos que no quieren mojarse los pies y prefieren pasar por el puentecillo de piedra. Yo haciendo caso de los consejos que nos dieron el domingo pasado y pensando que mas adelante cruzaremos al menos 8 riachuelos, de tres zancadas lo cruzo y afronto las primeras pendientes. Con mucha calma decido subirlas andando pensando en reservar fuerzas para lo que me espera.

El primer km. sale muy lento, entre mi calma y que los que van delante de mí tampoco tienen mucha prisa… Empieza el terreno más favorable para poder echar a trotar y eso hago, y en cuanto tengo oportunidad aprovecho para ir pasando a gente que empieza a descolgarse. Sin darme cuenta llegamos a la altura de los antiguos campamentos y de nuevo vadeamos el que quizá sea el riachuelo más grande de todos los que cruzan nuestro camino.

Primer avituallamiento, un vasito de agua, y a seguir. A partir de aquí el terreno empieza a endurecerse, y aunque cada vez que tenía oportunidad de trotar aunque fueran pocos metros, la mayoría se hacía andando. Algunos riachuelos más y casi llegando a la pradera que está a 1 km. aproximadamente de la estación del puerto de Navacerrada empezamos a cruzarnos con los primeros clasificados. Que máquinas, si ya es complicado bajar a esa velocidad, si añadimos el tener que sortearnos ya lo hace mucho más meritorio.

Hasta aquí todo ha ido bastante bien, como es lógico las fuerzas ya no son las mismas pero me encuentro bastante entero, incluso iba pasando gente durante toda la ascensión.

Llegamos a la estación de la RENFE y a partir de aquí para mí lo más duro. Como aperitivo las escaleras, para continuar con la pista del telesilla, que vaya pendiente tiene. Y rematar con el último kilómetro de ascensión hasta el Alto del Telégrafo. Si no recuerdo mal tarde 1 hora y 16 minutos en llegar a lo más alto.

Y curiosamente a partir de aquí, que empezaba lo mejor, para mí empezaba la parte más complicada, la bajada. La pista del Telégrafo la solvente bastante bien, de echo creo que pasé a dos o tres. Pequeña parada en el avituallamiento, un poco de aquarius y un trocito de membrillo, y a seguir. La pista del telesilla también la baje bastante bien, sin alardes pero mejor de lo que esperaba. A partir de aquí es donde el Chema prudente y cagón se apoderó de mí, y después de dos pequeños resbalones provocados por el barro, decidí que era mejor tomárselo con calma ya que al fin y al cabo me van a pagar lo mismo, y mas vale llegar entero.

Cuando dejaba atrás la parte más técnica me paso Jose como un avión, este no tenía miedo a caerse, y enseguida le perdí de vista. Ya con el terreno más cómodo para poder correr subí un poco el ritmo llegando ha hacer una media de 5:10´/km. durante al menos 3 kilómetros, bajando de nuevo el ritmo en la última zona de bajada antes del último riachuelo para apretar todo lo que pude hasta la meta. De hecho si no me equivoco los últimos 500 metros por debajo de 5´/km. Tiempo de llegada 2 h 6m. mucho mejor de lo que esperaba y con muy buenas sensaciones.

Vamos que una primera experiencia montañera que no olvidaré y que seguro que no será la última. Muy buena organización y muy buen ambiente, creo que va ha ser una de las citas obligadas en mi calendario.

lunes, 17 de mayo de 2010

La "taradez" del fin de semana

No se si será por la edad o por la falta de oxígeno en el cerebro de tanto acercarme a monte pero aquí va esta “TARADEZ”, palabro que leí el otro día en el foro y me gustó.

Y que queréis que os diga, que a veces y sin saber muy bien porque motivo voy guardando en un fichero de texto frases, comentarios y demás historias relacionadas con el mundo del “correteo” que voy encontrando por ahí. Pues bien hoy he decidido compartir algunas con vosotros.

La primera de ellas, días después de terminar mi primer Mapoma, allá por el 2006. La encontré en una de las revistas que nos "regalan" en la bolsa del corredor. El autor no es otro que un campeón olímpico de maratón, el amigo Stefano Baldini. Reconozco que aquel que no haya tenido el placer de correr un maratón o carreras de mayor distancia a lo mejor no lo termina de entender, pero en mi caso quizá por estar todavía sensible por mi primer "logro" me llegó a la patata.
Aquí va:
traspasar el umbral del sufrimiento corriendo es algo que no se compra en ningún supermercado.” Y que razón tiene el tío.

La siguiente fue acuñada por obra y gracia de Jabo, un forero de elatleta.com y que dice algo así como: "una vez llegado al km 34-35, uno entra en un estado de enajenación-obnubilación-éxtasis-hundimiento... del que desea salir cuanto antes, pero en el que quisieras permanecer indefinidamente"
Ole sus hue..., yo creo que no habría sabido explicarlo mejor.

Se que esto me esta llevando irremediablemente a encabezar la lista de runnermoñas durante mucho tiempo, pero ya que estoy...

Ahora me paso al maravilloso mundo de la música. Posiblemente sean muchas las canciones que hablan del tema, cómo la conocida “Born to run” del Boss.
Pero una de las estrofas que más me llama la atención y me gusta por todo lo que conlleva no es otra que la de la conocida canción "Sigo siendo el Rey" del “gran” Pablo Tamagnini. A lo mejor alguno lo conocéis pero yo seguro que no, y si no fuera por tío Google y no sabría quien es el autor de semejante joya.

Yo pongo la letra y vosotros la música, (siempre he deseado poder decir esta frase) "una piedra en el camino me enseño que mi destino era rodaar y rodaaar (rodaaaaar y rodaaaaaaaaar), después me dijo un arriero que no hay que llegar primero, sino hay que saber llegar” A que mola eh

Y por último, y no por ello lo menos importante, no podían faltar Los Secretos, ese maravilloso grupo que pone la banda sonora a mi vida, algo que pude un día decirle en persona al gran Álvaro Urquijo.
Es una estrofa de una canción llamada “Sin dirección” incluida en el álbum “El primer cruce” de 1984, que dice algo asó como:

Sin dirección, sin dirección, corriendo por la noche con la misma obsesión.
Sin dirección, sin dirección, corriendo vacío sin dirección.
Siempre estuve corriendo pero sólo nunca voy.
Unos corren por dinero, otros detrás de algún corazón.
Si me encuentras no te pares aunque tengas una razón,
porque estoy acostumbrado a correr sin dirección.
Sin dirección, sin dirección, y aparentemente sin ninguna razón.
Sin dirección, sin dirección, corriendo vacío sin dirección
.


Pues hasta aquí esta “TARADEZ”, espero no haberos aburrido mucho.
Hasta otro día.

viernes, 7 de mayo de 2010

Objetivos secundarios


Pues eso, que hay que ir pensando en objetivos "secundarios" que sirvan como preparación, test físico, prueba de material y demás comprobaciones.

Echando un vistazo al calendario la primera cita que me llama mucho la atención es el Cross del Telégrafo el 13 de junio, coincidiendo en fecha y parte de recorrido con el MAM. 17km en total de los cuales 8,5 de subida y 8,5 de bajada, con un desnivel acumulado de 1600m.
Si no se me pasa la inscripción espero estar en la salida con "Los Locos del Cerro", aunque en su caso será para afrontar algo más grande el Maratón Alpino Madrileño.

Otro de los posibles objetivos no es otro que la Travesía de las Cumbres Escurialenses, a mediados de agosto. Por la información que he podido encontrar es una ruta de unos 22km con salida en El Monasterio de El Escorial y llegada en Abantos. Se llama de las cumbres por que se asciende a los cuatro altos que rodean San Lorenzo, Machota Baja, Machota Alta, San Benito y Barranco de la Cabeza. Hay que hacerla en equipos de 2 a 4 personas.

A estos objetivos secundarios “oficiales”, hay que añadir cuatro posibles entrenamientos que ha propuesto el Maestro Pisillas, con el visto bueno del Maestro Ppong, para los siguientes fines de semana.

- 15 o 16 de mayo salida de 40 km aprox.
- 29 o 30 de mayo salida de 50 km aprox.
- 13 de Junio MAM 44 km. (en mi caso el Cross del Telégrafo)
- 26 o 27 de junio salida de 60 km.

Al parecer alguna ellas será nocturna para acostumbrar al cuerpo a moverse a esas horas en las que en condiciones normales estamos en posición horizontal y semi-incoscientes.

martes, 27 de abril de 2010

MADRID-SEGOVIA Un nuevo reto

Aquí empiezo una nueva categoría en este nuestro blog, en este caso como claramente indica el título es el nuevo reto que me he fijado para este año.

Ya el año pasado hice una tentativa en el mundo "ultra" en los 100km24h de Colmenar Viejo. Si bien la intención era la de recorrer el máximo posible de kilómetros como primera experiencia y para aprender todo lo posible, la pronta retirada en el km25 debido a problemas gástricos, quedé algo herido en mi orgullo al tener que abandonar tan pronto y no poder sacar muchas conclusiones.

En esta ocasión el principal objetivo no es otro que llegar a Segovia. Como reza el nombre de la prueba tiene su inicio en Madrid, mas concretamente en la PLaza de Castilla, y recorriendo el trazado del olvidado Camino de Santiago de Madrid finalizar bajo el Acueducto de Segovia.


Aprovecharé este espacio para ir contando toda la información que vaya obteniendo reletiva a la prueba, así como todos los gadgets, calzado,ropa y demás archiperres que vea interesantes para afrontar el desarrollo de esta "locura". Así como los entrenamientos "especiales" y sensaciones según nos acerquemos al día D - 2 y 3 de octubre.

Para empezar la web oficial de la prueba, en la que poco a poco espero que vayan ampliando, detallando y concretando la información. http://www.madrid-segovia.com

Parece que somos unos cuantos compañeros del club los interesados en afrontar el reto. Largos, Lluvio, Alex, Mavegam, un servidor y alguno más que se olvida.

continuará

lunes, 26 de abril de 2010

La primera subida al depósito

Aquí estamos otra vez, en el caso de Alvi un poco cabreado por que después de la visita al médico por su esguince de tobillo. El pobre iba confiado que tras las dos semanas de parón, una con muletas y la otra apoyando poco a poco, pensaba que ya estaba todo hecho. Y aunque le dio permiso para montar en bici y caminar, de baloncesto y fútbol como mucho por la tele o en la Play.

Pues bien, para aliviar un poco el mosqueo le pedí que me acompañara el viernes con su bici mientras hacía un rodajito. Primer objetivo conseguido, pero había que pensar en un plan para el sábado mañana, sus compis jugaban a las once y teníamos que estar entretenidos con otra cosa para que no se acordara. Y que mejor que salir a caminar un rato, retomar nuestro proyecto “blogero” y empezar a meterne el gusanillo en el cuerpo de nuestro Cerro.



Coche hasta el parking del cementerio de Moral, y empezamos la ruta. Camino en dirección Villalba y en la primera cancela cogemos el camino del depósito, pero en lugar de subir directamente tomamos el camino a la izquierda. A unos 400m. nada mas cruzar el pequeño riachuelo, dejamos el camino para empezar la subida por el sendero que discurre a orilla del riachuelo. Momento para hacer fotos, disfrutar de sonido del agua, y fijar como destino para una próxima merienda familiar.

Sin ser muy técnico el sendero y llevado por la prudencia de le debilidad del tobillo de Alvi vamos con mucha calma y aprendiendo a utilizar el bastón para aprovechar su uso.
En breve llegamos a una pequeña pradera y nos topamos con un cercado de piedras que delimita una parcela, enseguida encontramos el sendero y nos encontramos con el camino que más tarde nos llevará hasta el depósito. Tras un pequeño descanso en uno de lo “miradores” para disfrutar del paisaje continuamos la marcha, y casi sin darnos cuenta llegamos a nuestro destino. Un rato de descanso, hidratación y disfrute, y vuelta al coche.

La bajada la hacemos muuuy tranquilos para evitar al máximo cualquier pequeño resbalón o torcedura. Nos cruzamos con unos jinetes y sus caballos, y enseguida llegamos al final de nuestra marcha de hoy. Al final 4km en una 1h4m. de caminata y muy buena compañia.

Espero y confió en que no pasé tanto tiempo hasta la próxima como esta vez.

Nos vemos

lunes, 29 de marzo de 2010

OPERACION SEVILLA 2010 ( Final )

Llegamos al globo enseguida pero al ser un grupo bastante numeroso costó un poco poder superarlo, pero subiendo ligeramente el ritmo y con unos “perdona”, “cuidado que voy por la derecha”, “disculpa” al fin conseguimos superarlo. Y una vez estabilizado el ritmo pasamos por el otro estadio de fútbol de la ciudad, el der Beti, no mucho mas bonito que el otro.

Otra larga avenida, esta vez mas bonita y agradable, ya esta vez íbamos flanqueados a u lado por el río y al otro por las bonitas casas que es su día fueron los pabellones de la Expo Universal, pero no la del 92. Enseguida el Parque María Luisa indicaba la proximidad del puente que da acceso al barrio de Triana, km. 31.
Y aquí llega el momento en el que mi compañero de viaje decidió probar suerte no sin antes preguntarme que tal me encontraba para intentar irnos los dos con la intención de arañar algún minutito. Yo fiel a mis ideales le agradecí el gesto pero preferí ser conservador y mantener mi ritmo. En breve se alejó y aunque inconscientemente yo había incrementado algo el ritmo, él lo había hecho algo más, lo suficiente para dejar de verlo.

El paso por la zona de los terrenos de la famosa Feria de Sevilla y el siguiente paso por el interior de Triana se hizo bastante llevadero por la animación de la gente que salió a la calle animada por los rayos de sol que en ese momento nos acompañaban. Según había memorizado aproximadamente en el paso por el avituallamiento del km. 35 volvíamos a cruzar el río y en ese momento aproveche para dar cuenta del último sobrecito de gel, nuevamente acompañado de una fresquita botellita de agua.

Pequeño subidón provocado por el gel, y otra vez enfilando la calle Torneo camino del Puente de la Barqueta. He de reconocer que se me hizo un poco largo este trayecto, en parte por el pequeño bajón típico y lógico por la acumulación de kilómetros y por que al fín y al cabo la calle tenía dos km de recta y esto se suele hacer un poco pasado. Pero de nuevo sacando fuerza mental y ayudado por la experiencia de haber pasado por esto otras cuatro veces conseguí superar el momento delicado. Otra cosa que me ayudo fue el ver que mucha gente empezaba a dejar de correr para andar y yo pensando que si había hecho bien los deberes no tendría por que hacer lo mismo. Otra cosa que ayudó fue el ver a Jose escondido detrás de su cámara y a Natalia animando. De nuevo GRACIAS chicos.

Y por fin el Puente de la Barqueta, vez con muchísima gente animando a todo el que por allí pasaba. Vistazo al suelo para ver en color verde el km. 38 y subidón moral tirando de la frase que dice “pero si al fin y al cabo es poco más que una vuelta a nuestra Dehesa, y cuantas dices que hemos dado”. Pues eso que miradita al FrikiGarmin para echar los cálculos y confirmarme que el primer objetivo que no es otro que el de terminar esta chupado. Y que el segundo, que era el de bajar de las cuatro horas estaba al alcance salvo pinchazo gordo.

Mientras echaba las cuentas y me autoconvencía que ya estaba hecho, se habían pasado dos kilómetros más y estaba de nuevo en el Parque del Alamillo. Esta vez con mucha gente, unos patinando y otros paseando y a su vez dando ánimos. El trayecto por el parque transcurre por una calle ancha semicircular que en su salida desembocaba en los aledaños del Estado de La Cartuja por su vertiente norte.

Momento en el cuál las emociones y sentimientos empiezan a calentar motores y a despistarme y entre unos y otros de los que me rodeaban no sabíamos si ya habíamos pasado el 40, el 41 o por donde estábamos. Rápido alguno divisa el 41, y de repente las piernas se aceleran y empiezo a pasar gente. De fondo la megafonía del estadio ayuda a que el ritmo no baje por la adrenalina. Dos giros de 90º y a 200 metros se adivina el para mí ansiado Túnel Sur. Ese que yo había visualizado pensando que sería cómo la puerta de Lluvia de Estrellas, y en el que yo pensaba que tras su paso iba a convertirme por rato en una estrella de esto sano vicio del correteo. Y así fue, parecía interminable, pero todo por los lagrimones que dejé en el túnel, momento de acordarme de esas dos criaturas y de se madre que tanto me ayuda, a veces sin ellos saberlo, a superar estos retos que me propongo.

Tras estos breves segundos, aunque al recordarlo parecen minutos, me dije “relájate y disfruta”. Y así fue, la entrada es espectacular, toda la pista protegida por vallas, cientos de banderas, columnas de globos hinchables, y se empieza a escuchar el griterío de la grada de meta. Como no podía ser de otra manera aprieto el ritmo ayudado por la emoción del momento, y otro de los momentos que no olvidaré en mucho tiempo, enfilando la recta de llegada, subo la vista a la grada y veo a todos mis compañeros, familiares y amigos de esta gran familia que es El Club Deportivo El Castillo de Villalba, y todos gritando mi nombre y aplaudiendo. Gestos de complicidad y agradecimiento y a disfrutar los 60 metros que faltaban. Al final 3 horas 56 minutos y con muy buenas sensaciones. Objetivo sobradamente cumplido.

No recuerdo hace unos cinco años con quien comenté que vaya manera de llorar en la entrada a meta de mi primer maratón, pero si recuerdo que me dijo que esto sólo era en el primero. Pues que queréis que os diga, que en mi caso no es así y que cada maratón que termino acabo igual, con los ojos llenos lágrimas.

Nada mas cruzar la meta, apenas a 20 metros unos amables voluntarios me arropan con una toalla, a continuación me preguntan que si quiero que me quiten el chip, a lo que respondí que se lo agradecería mucho. Ya debajo de las gradas una pareja de agradables chicas me culpan la medalla conmemorativa del cuello y metros mas adelante allí estaba mi gran compañero de aventura esperando para fundirnos en un sentido abrazo. Alguno dirá que me estoy ganando el premio de moñas del mes, pero es que tantos días de series, rodajes, series, rodajes cambio de ritmo, etc u tantos kilómetros juntos con un mismo objetivo y con una manera de ver esto del correteo muy parecida unen mucho.

Otra alegría viendo cerca de nosotros otra camiseta amarilla del Castillo, en este caso Jesús-números, perdóname Jesús pero siempre se me olvidan. Recogemos las bolsas, nos cambiamos de ropa, cervecita fresquita y a la grada en busca de nuestros compañeros para saber unos de otros. Os pedéis imaginar el momento, abrazos, apretones de mano, que si “¿que tal?” y “¿tu cuánto has hecho?”. En general mucha alegría ya que al hecho ya destacable de terminar todos, el sentir general era de haber terminado todos cumpliendo sobradamente con sus objetivos.

Estiramientos varios y con calma de vuelta al hotel en pequeños grupitos comentando la jugada. Duchita y a tomar unas tapitas muy cerca de la Catedral. En el arco del Postigo. Unas tapas muy ricas, mogollón de cervezas y al menos tres veces intentado ponerme colorado escuchándoles cantar el cumpleaños feliz, ya que al día siguiente harían 39 años que la buena de mi mamá me dio a luz. GRACIAS CHICOS.

Paseo por los alrededores de la Catedral, compre de un detallito para nuestro mister Prisillas, taxi al hotel para recoger las maletas y a Santa Justa a esperar el Ave que nos llevaría hasta Madrid, cercanías hasta Villalba y a casita.

Y hasta aquí la Operación Sevilla 2010, con todos los objetivos cumplidos terminar otro maratón, y van cinco, bajar de las 4 horas, y pasar dos día muy agradables en compañía de muy buena gente. El fin de semana hubiera sido completo si me hubiesen acompañado los míos, mi mujer y mis dos peques.

Ya sólo queda agradecer a dos los que me han ayudado a conseguir superar el reto de este 2010, que han sido muchos pero sobre todo a Joséma por ese plan y tantos y tan buenos consejos, y sobre todo a Silvia, Álvaro y Pablo. MUCHAS GRACIAS.

lunes, 22 de marzo de 2010

OPERACION SEVILLA 2010 (3ª parte)

Nos juntamos en el desayuno y risas por aquí, que si “tu que tal has dormido” , que si no hay plátanos, etc. Llamamos unos taxis para ir con mas calma y relajados al estadio.
Una vez allí al pasar por la entrada del Túnel Sur me cité con él unas cuatro horas mas tarde. Pasamos a la zona de baños, guardarropa y demás y tras unos tensos momentos de espera decidimos ponernos los trastos de faena, dejar las bolsas, una foto de última hora y a la pista a colocarnos en buena posición. Y allí estábamos los tres Carlos, Kubala y el que escribe, pegados al globo de las 4 horas. Unos muy largos últimos 5 minutos y suena el pistoletazo de salida. Al igual que comentaré mas adelante la llegada al estadio es espectacular, la salida no está ni mucho menos bien preparada, que pedazo de tapón. Al pasar por el primer kilómetro el reloj marcaba 6´30´´, casi andando, aunque no teníamos ninguna prisa, que esto es muy largo y habrá tiempo de recuperar, perder, volver a recuperar y volver a perder. Km 2 Kubala que fruto de los nervios dice que tiene que ir vaciar la vejiga. Yo pensando que estoy igual decido aguantar un poco a que él se reincorpore. Llegando al km. 4 alcanzamos a Carlos Sánchez que, saliendo de una lesión decide acompañarnos un rato. Ya en el km 5 habíamos recuperado lo perdido entre la salida y las paradas para las micciones varias, y pasábamos sólo 10seg. más lentos de lo previsto. Al poco nos encontramos al primer grupo de familiares-amigos-animadores que nos aplaudían como si fuéramos los primeros. Nos adentramos en el Parque del Alamillo y nos topamos con un ruidoso grupo de animadores con una pancarta que decía “SI LO PUEDES SOÑAR, LO PUEDES LOGRAR” Se me quedó grabado para el resto de la carrera y comentándolo por la tarde con Rafa me dijo que a él también le había llegado. Al poco y sin darnos cuenta ya estábamos viendo muy cerca el Puente de la Barqueta, km. 10. Allí estaban otra vez los nuestros animando. Botellita de agua, nos sorprenden Natalia con sus gritos de ánimo y un tío detrás de una cámara disparando como un loco, GRACIAS JOSE.

Enfilamos la calle Torneo, paralela al río en sentido norte, y como no podía ser otra manera, el viento soplando en contra nuestra, haciendo que la sensación térmica fuese un tanto fresquita tirando a fría. Pero ni mucho menos comparable a lo que hemos estado acostumbrados durante muchos de los días de la preparación.
A partir de aquí empiezan una sucesión de largas y un tanto solitarias avenidas, que si no fuera por un grupito de simpáticos sevillanos que con sus chistecillos fueron amenizando la marcha durante un rato, se hubieran hecho algo aburridas. Durante este tiempo recibí la visita del abductor de la pierna izquierda que amenazó con sabotear mi carrera, pero allí estaba yo y mi “experiencia” para invitarle a que se relajara y me dejara correr tranquilo. Una vez solucionado el conflicto y casi sin darnos cuenta llegábamos a las inmediaciones de Santa Justa y la famosa Avenida Kansas City. Momento en el que según lo planeado tocaba sobrecito de gel aprovechando el paso por el km. 17,5 en el que a parte de las esponjas (de las que no hice uso en ninguno de los puestos) nos obsequiaban con unas botellas de agua que en mi caso servían para ayudar a digerir esos maravillosos hidratos de absorción rápida.

Llegando al final de los casi dos kilómetros de avenida, Carlos hizo una para técnica para controlar una ampolla que le estaba empezando a molestar. En breve nos reagrupamos recorremos juntos quizá la zona mas fea y con menos animación, y sin darnos cuenta estábamos mirando el reloj para controlar el paso por el medio maratón. 1 h 57´ dentro lo previsto y hasta ahora sin ningún contratiempo y con la sensación en todo momento de ir lo suficientemente enteros como para conseguir el objetivo, de hecho de vez en cuando tenía que sujetar a Carlos por que sin querer subía el ritmo, señal de que él iba un poco mas fuerte mientras que nosotros poníamos el control mental.

Al paso por el km. 23 Kubala empezaba a descolgarse unos metros, yo intente arrimarme a él intentado seguir juntos, pero la sensación era de que quizá él no podría aguantar el ritmo que llevábamos hasta el final. Y después de asegurarme de que no lo importaba que continuáramos con el ritmo planeado, alcancé a Carlos y nos fuimos en busca del globo de las 4 horas que teníamos ya menos de 30 segundos. Paso por el Sánchez Pizjuán, del que esparaba algo más pero me pareció muy feo, vamos acorde con el equipo que lo habita.
Avituallamiento del km. 25 y con la consiguiente ligera bajada de ritmo para poder aprovechar hasta la última gota de los vasos aquarius parace que Kubala se volvía a unir a nosotros pero en cuanto subimos al ritmo adecuado volvió a quedarse y ya no volvimos a vernos hasta la meta.

Contunuará.... y sólo queda el final.